Hace ya algún tiempo, me contaron una teoría algo curiosa. Estar boca abajo.
Todos tenemos nuestros problemas (más o menos importantes) pero siempre hay algún tema espinoso que nos afecta más de lo que nos gustaría. Tendemos a encerrarnos en una espiral de tristeza que supuestamente nos hace sentir mejor ya que el mundo nos da la espalda.
He aquí la cuestión, el mundo no nos da la espalda. Nosotros nos hundimos y le volvemos la cara a la superficie, nos quedamos boca abajo. La vida ahí arriba sigue sucediendo como de costumbre, la gente nace, muere, nuestros amigos siguen con sus estudios, cuidando de sus parejas, practicando sus hobbies y resolviendo sus problemas.
Cuando nos joden no nos queda otra que pasar una "etapa de duelo" que es necesaria para poder asimilar lo que nos ha hundido. Aquí es donde muchos subnormales se encierran y terminan cayendo en depresiones. El tiempo de dolor debería considerarse como una situación especial en la que estamos más sensibles y que tenemos que superar antes de reincorporarnos a la superficie, no hay otra manera de superar nada.
Pero no olvides que cuando te sientas listo podrás volver a la superficie y cuidar lo que te importa. El mundo no se acaba en un pozo del pasado. Que se puedan superar los problemas no debería restarle importancia a lo que queremos y nos importa, todo hay que cuidarlo y más si lo vale.
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